domingo, 12 de noviembre de 2017

Gnosis pagana

Dios es solo un nombre, otro nombre más que sin embargo escapa irreparablemente de la ciencia y de los predicados. Para el hombre neolítico, bajo el prodigio de su ignorancia, Dios estaba en la arrebatadora visión del fuego, en el culto a las llamas poderosas, definitivas. Hoy sigue estando en ese mismo principio, en el asombro y en el deslumbramiento, pero en todas sus múltiples formas, a las que la conciencia nos concede el acceso: en la energía y la virtud de lo naciente, ya sea esto causa de atroz júbilo o de decepción y envilecimiento. Dios no está en aquello que se espera, Dios no está en la posibilidad considerada; Dios está en el exilio repentino de unos labios, en los purulentos restos de un sueño destrozado por su mismo valedor.

sábado, 11 de noviembre de 2017

[…] es decir, lo que es deber se impone por sí mismo a cualquiera; en cambio, lo que proporciona verdaderas ventajas duraderas, si se pretende que se extiendan a toda la existencia, va envuelto en impenetrable oscuridad y requiere mucha prudencia para adaptar a los fines de la vida, aunque sólo sea de modo tolerable, las reglas prácticamente enderezadas a tal finalidad, a base de buscarles hábilmente excepciones. […]
Obedecer el imperativo categórico de la moralidad es cosa que en cualquier momento está al alcance de todos, mientras que sólo raras veces ocurre así con los preceptos empírico-condicionados de la felicidad, y dista mucho de ser posible para todos, aun respecto de un solo propósito. La causa es que en el primero importa sólo la máxima, que debe ser auténtica y pura, mientras que en los segundos entran también en juego las energías y aun el poder físico para convertir en real un objeto anhelado. Sería vano el imperativo que ordenara a todos que trataran de hacerse felices, pues no se ordena a nadie lo que indefectiblemente quiere ya de suyo.


[Kant, Inmanuel, Crítica de la razón práctica, Trad. de J. Rovira Armengol]

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Esta pregunta sobre su deseo le abre el mundo a la histérica, un mundo de identificaciones que la pone en cierta relación con la máscara, quiero decir con todo lo que puede, de una forma cualquiera, fijar y simbolizar, de acuerdo con cierto tipo, la pregunta sobre el deseo. Esta pregunta, que la emparenta con los histéricos, que constituye una llamada a los histéricos en cuanto tales, la identifica con una especie de máscara general bajo la cual se agitan todas las formas posibles de falta.

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Ese otro de quien no sabemos cómo acoge nuestra demanda interviene en nuestra estrategia, […], y realiza una posición paradójica del discurso. Es esto lo que quiero decir cuando les digo que el inconsciente es el discurso del Otro. Es lo que ocurre virtualmente en este horizonte del Otro, pues ahí es donde se produce su palabra en la medida en que esta se convierte en nuestro inconsciente, es decir, aquello que se presenta necesariamente en nosotros por el solo hecho de que en ese lugar de la palabra hacemos vivir a Otro capaz de respondernos.



Lacan, Jacques, Seminario 5. Las formaciones del inconsciente

lunes, 6 de noviembre de 2017

Oculta en papel

Se acumulan las buenas noticias. La revista digital Oculta, que tantos esfuerzos dedica a visibilizar la labor de los intelectuales de mi generación -y de paso separar el grano de la paja-, ha cumplido recientemente sus dos objetivos de crowdfunding y llegará al papel a finales de este año. Este número inaugural, además, recogerá una serie de poemas inéditos pertenecientes a Eterna, el libro que me encuentro preparando ahora mismo. 
Adjunto la imagen de la cubierta, obra de la artista Daria Fedotova. El combo entre la representación pictórica, altamente sugestiva, y la escala cromática que se ha escogido resulta en una increíble maravilla. ¡Prendan las rotativas!



jueves, 2 de noviembre de 2017

Esta tarde acompañaré a José Luis García Martín, Ana Vega y Catarina Valdés durante la presentación del volumen Humor, amor y filosofía, una amplia antología del viejo poeta de Navia, Ramón de Campoamor, cuya preferencia por el sermo vulgaris le trajo cierta preterición en vida por parte de la crítica erudita pero un gran éxito popular. Les esperamos.



lunes, 30 de octubre de 2017

[…] Cabalgaba bien. Yo soy una buena amazona, pero él era tan bueno como yo o tal vez mejor, no lo sé, entonces me pareció mejor, galopar sin tener estribos es difícil y él galopaba pegado al lomo del caballo hasta que lo perdí de vista. Mientras esperaba estuve contando las colillas que él había apagado junto al chamizo y me dieron ganas de aprender a fumar.
Horas después, cuando regresábamos en el coche de mi padre, él iba adelante, yo atrás, me dijo que probablemente debajo de aquellas tierras yacía enterrada alguna pirámide. Recuerdo que mi padre desvió la vista de la carretera para mirarlo. ¿Pirámides? Sí, dijo él, el subsuelo debe estar lleno de pirámides. Mi padre no hizo ningún comentario. Yo, desde la oscuridad del asiento trasero, le pregunté por qué creía eso. Él no me contestó. Después nos pusimos a hablar de otras cosas pero yo me quedé pensando por qué diría lo de las pirámides. Me quedé pensando en las pirámides. Me quedé pensando en el pedregal de mi padre y mucho tiempo después, cuando yo ya no lo veía, cada vez que volvía a esas tierras yermas pensaba en las pirámides enterradas, pensaba en la única vez que lo vi montando a caballo por encima de las pirámides y también lo imaginaba en el chamizo, cuando se quedó solo y se puso a fumar.


[Los detectives salvajes, Roberto Bolaño]

sábado, 28 de octubre de 2017

Un poema de Jack Gilbert


IN DISPRAISE OF POETRY

When the King of Siam disliked a courtier,
he gave him a beautiful white elephant.
The miracle beast deserved such ritual
that to care for him properly meant ruin.
Yet to care for him improperly was worse.
It appears the gift could not be refused.